martes, 17 de marzo de 2009


Me cansa, de verdad que me cansa.

Cada vez soporto menos la hipocresía... Será la edad.

Y en estos días estoy escuchando tantas pamplinas con respecto a la reforma de la ley del aborto, que he tomado la decisión de deshogarme.

A ver, primero y antes que nada, hay que recordarles a los grupos y asociaciones provida que están llamando asesina y terrorista a la Ministra de Igualdad que el aborto fue despenalizado en España en 1985. Por tanto, el tema no es "aborto sí o aborto no". Ese no es el debate. Ya no.

La actual ley que regula el aborto, la que está vigente, contempla tres supuestos para abortar: grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la embarazada (y en el que no hay límite de semanas de gestación), embarazo por violación (hasta las doce semanas) y presunción de graves taras físicas o psíquicas para el feto (hasta la semana 22).

Y he destacado en negrita que con la ley vigente no hay límite para abortar en el supuesto de grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la embarazada, mientras que en la reforma de la ley se prevé que se limite a las 22 semanas las posibilidades de abortar en este caso.

Teniendo en cuenta que con la ley actual se puede interrumpir, por ejemplo, un embarazo de ocho meses ¿Por qué la iglesia y el PP se oponen a la reforma? ¿Donde ha estado la santa madre iglesia todos estos años, que no ha protestado por este supuesto? ¿Y el Partido Popular? Cuyos cabecillas ahora se rasgan las vestiduras y se tiran de los pelos ante la reforma de la ley del aborto... ¿Por qué no cambiaron ese supuesto durante los ocho años de gobierno que tuvieron?

Lo dicho.

Me cansa...

De verdad... Me cansa mucho

3 comentarios:

carmen moreno dijo...

Con la iglesia hemos topado, Dama Arwen...

Anónimo dijo...

Y con sus miembros (más que con las miembras, pero que también las hay).

Bah, no se preocupe. La peña se cansa de gritar cosas y se les olvida rápidamente.

Como decía Millás, los que gritan ahora antes gritaban por la ley del divorcio... y a los pocos años, se estaban divorciando y volviéndose a casar como locos.

Denles tiempo y acabarán casándose entre ellos y entre ellas (y sin mezclar géneros), quedándose embarazados (hasta donde la tecnología lo permita) y luego abortando como unos poseídos-barra-as. Todo eso cantando saetas y con la peineta y la mantilla.

Ole.

inmaravillosa dijo...

Las que protestan son una panda de menopausicas.